DÍA DEL PATRIMONIO UNA FIESTA NACIONAL QUE CELEBRAMOS CON NUESTRAS COMUNIDADES

20 junio, 2016



En el marco del Día del Patrimonio y bajo el gran lema “Juntos Somos Patrimonio”, celebramos en las distintas regiones, con los vecinos y vecinas de Ramaditas, Shangri-La, Gabriela Mistral, La Palma, Patria Nueva y Los Presidentes de Chile, la fiesta que conmemora nuestra identidad tanto material como inmaterial y que nos invita a reflexionar en torno a las diferentes dimensiones de nuestra herencia cultural.

Este año el Consejo de Monumentos y la Dibam, impulsaron la conmemoración de este día invitando a la ciudadanía a mirar la memoria popular, valorando y resignificando la vida de barrio. Es en este contexto que en nuestros barrios quisimos poner en valor la memoria colectiva a través de los espacios públicos que nos conectan con nuestra comunidad.

Las actividades que desarrollamos, se enmarcaron según la particularidad de cada barrio, respondiendo a su identidad e historia, identificando los rasgos que lo hacen único e incomparable con el resto, aquello que se encuentra implícito en la comunidad y visible en el territorio y el paisaje.

PATRIMONIO MATERIAL, RELIQUIAS DE NUESTROS BARRIOS

En Ramaditas, Valparaíso, el trabajo giró en torno ael espacio en El Farol, reconocido como parte del patrimonio material del barrio, como un objeto de alta valoración entre quienes han vivido en La Cantera por más de 50 años, ya que fue el único punto de encuentro seguro que tenían durante la tarde-noche gracias a la luz que les proveía. Tomando este objeto, practicantes de la carrera de trabajo social de la Universidad Andrés Bello (UNAB) realizaron un trabajo mancomunado con los vecinos, investigando acerca de su historia. Los estudiantes gestionaron entrevistas y recopilaron material fotográfico de hace más de 50 años, haciendo un contraste con imágenes actuales.

Valeria Díaz, arquitecta de Junto al Barrio en Valparaíso, nos cuenta sobre el trabajo que se está realizando para postular a un fondo que permita la recuperación de este objeto histórico tan importante para los vecinos. “Queremos postular a un Fondart o a algún fondo de cultura para restaurar el farol. En este objetivo nos está asesorando una profesora de la Universidad Santa María, Carolina Carrasco, quien nos comentó la importancia de preparar un expediente, donde la mitad es la memoria y la otra mitad es la parte arquitectónica”, explica Valeria.

Durante la jornada se realizó una exposición fotográfica que permitió a los vecinos conocer la historia de este espacio y reflexionar acerca de la importancia que tiene para la memoria colectiva de la comunidad.

ACTIVIDADES COLECTIVAS, PATRIMONIO HISTÓRICO EN HUECHURABA

Paralelamente, en la Villa El Rodeo de Huechuraba, se buscó revivir a través de una simbólica Olla Común la historia que existía en un contexto de escasez económica, en el que la comunidad se organizaba en pos del compartir ante una situación de adversidad social. Esta instancia en torno a la olla común, que tuvo lugar en la cancha del CIDECO en la Villa el Rodeo, fue un espacio en el que emanaron relatos de los propios vecinos y en el que se reflexionó con respecto a la relevancia del patrimonio. Diva Escobar, Presidenta de la JJ.VV de la Población Patria Nueva explicó que para la comunidad “el patrimonio es algo súper importante, ya que la cultura no solo es visitar un museo, ver arte, si no también recordar lo que se hacía antes, por ejemplo, lo que hacemos hoy a través de la olla común”.

También agregó que las ollas comunes fueron acciones relevantes en el barrio y que son parte del patrimonio, sin embargo, las características propias del barrio le dan su propia identidad, “ las ollas comunes sin duda se utilizaron mucho, pero también el patrimonio se ve en la misma población, cuando se formó, en el campamento, en el centro cultural, en los cerros lindos, que este es un barrio privilegiado, con aire limpio, etc.”

RECUPERACIÓN Y CREACIÓN DE ESPACIOS, GENERANDO PATRIMONIO

Durante la mañana del pasado 28 de mayo, la esquina de la Calle Almirante Latorre con Sargento Aldea en el barrio Shangri-La, ya no lucía como antes, este lugar de tránsito para peatones que se desplazan en el barrio y reconocido como un sitio eriazo, foco de microbasurales, se transformó por medio de un diseño participativo en un lugar de encuentro para la comunidad.

 

La ejecución de la obra se realizó con vecinos y vecinas e incluyó la colocación y fijación de máquinas de ejercicios y elementos de descanso, la confección de franjas de contención para jardineras (durmientes, polines, bolones de piedra) y plantación de especies. Además se incluyó la reutilización de elementos de desechos tales como neumáticos, pallets y tambores de lavadoras para crear jardineras y descansos.

 

Los trabajos que fueron acompañados con música, también nutrieron la jornada patrimonial con una caminata exploratoria que se realizó en la Quinta Shangri-La, un lugar reconocido en todo el sector como el gran patrimonio material y pulmón verde existente en el barrio. Edith Aguilera, actual propietaria de la Quinta, nos cuenta que este espacio aun se encuentra en la memoria de los adultos mayores del barrio, “este lugar es una reliquia y sería muy bueno que se conservara”. Por su parte Ricardo Araya, vecino del sector nos dice que la quinta es un lugar que lo lleva a su infancia “recuerdo cuando era chico y los marinos venían a hacer bailes, ya esto era un restaurant. Era una verdadera quinta, con una vida social muy activa. Creo que la actividad realizada por la fundación es preciosa y ojalá en todos los barrios se hiciera lo mismo” afirma Ricardo.

 

COMPARTIR Y COMPRENDER QUE LAS PERSONAS SOMOS PATRIMONIO

En los barrios Gabriela Mistral y La Palma de Estación Central, la actividad estuvo enfocada en visibilizar y valorar el patrimonio existente en estas comunidades. Esto se hizo a partir de la construcción de relatos, generados a través de objetos con valor patrimonial significativos para los vecinos, en un espacio de conversación a través de un malón vecinal en la calle Santa Teresa. , El malón fue acompañado de una muestra fotográfica y un conversatorio en torno al patrimonio, que se cerró con un show artístico.

 

Esta actividad que hizo reflexionar a los vecinos, puso en común la visión de un patriomnio que no solo está en los museos y monumentos, sino que también existen estas localidades únicas y particulares; en sus historias, en sus personajes, en sus reliquias, en su comunidad y lo que para ellos es significativo y que constituye la cultura local. Carlos Martínez, poblador del Barrio La Palma, compartió su reflexión con nosotros “al momento de iniciar la actividad suponía que este se refería a que era aquellos edificios y estructuras que se utilizaban antiguamente y que tenían un contenido histórico para el país, luego de la actividad pude entender que el patrimonio cultural eran todas aquellas cosas, materiales e inmateriales que tienen un valor histórico y que sean representativas de la comuna, del país y del barrio, y que nos caracterizan como palminos”.

 

DEVOLUCIÓN COMUNTARIA UNA OBRA QUE RELEVA NUESTRO PATRIMONIO MATERIAL

Finalmente, una de las actividades más significativas de Junto al Barrio durante esta celebración fue la Devolución Comunitaria en los los Sectores II y II de Los Presidentes de Chile en Cerrillos. En este contexto se hizo entrega de los resultados del Diagnóstico Participativo Urbano y Social, tras un arduo trabajo que se desarrolló desde septiembre de 2015, hasta marzo de 2016.

Un significativo producto que Junto al Barrio entrega durante esta actividad es el afiche que contiene por un lado toda la información del barrio que se levantó durante el diagnóstico, y por el otro lado, una obra artística que representa el barrio. En esta oportunidad la obra estuvo a cargo de la artista visual Macarena Silva, quien con la asesoría de la curadora Justine Graham, puso en valor algunos objetos urbanos significativos de ambos barrios, tales como bancas de los diferentes espacios públicos, animitas, banderas de Chile, columpios o letreros; ordenando con ellos una bella composición.

Durante la jornada, muchos vecinos se acercaron a reflexionar en torno a la obra y a los elementos que se incorporaron en ella y que forman parte del patrimonio material de este barrio, entre ellos Juan Cisternas nos comentó que “este letrero es del negocio de mi suegro y lleva más o menos 20 años ahí, es increíble como algo tan pequeño puede ser representativo del barrio y que nos habla de lo que somos en Los Presidentes”.

Sin duda, en gran parte de nuestros barrios se conmemoró esta fiesta nacional que en esta ocasión puso en valor la importancia de las personas en la memoria colectiva. Nos damos cuenta de que en nuestros barrios habita un valioso patrimonio inmaterial, el que creemos que es la riqueza implícita en la comunidad.