Voluntariado con estudiantes extranjeros de la Universidad Autónoma en Plaza El Remanzo en La Pintana

1 octubre, 2014



Con toda la alegría y la chispa que los caracteriza, más de una decena de estudiantes de intercambio de México y Estados Unidos llegó hasta la Población El Castillo de La Pintana para colaborar en la primera etapa de reconstrucción de la Plaza El Remanzo en Villa El Remanzo.

Se trata de 15 alumnos que cursan un semestre en la Universidad Autónoma de Chile, quienes provistos de chuzos y palas trabajaron por más de seis horas en lo que pronto será un nuevo espacio de encuentro para los vecinos, uniéndose así al parque Esfuerzo y Dignidad, inaugurado hace poco más de un mes en el mismo sector. Alejandra Cofré, coordinadora del Programa de Trabajo Voluntario de la Universidad Autónoma, que en enero cumple un año trabajando junto a la Fundación Junto al Barrio, se refirió a las motivaciones de los alumnos cuando aceptaron participar de esta actividad. “La mayoría de ellos me ha dicho que les gustaría dejar algo de sí mismos en nuestro país, a modo de agradecimiento por cómo han sido acogidos”.

Alianzas estratégicas

La creación de alianzas con el mundo privado y estudiantil ha permitido concretar los proyectos que la Fundación y los vecinos tienen para la Villa El Remanzo. De esta manera, Álvaro Bravo, coordinador del Área de voluntariado de la Fundación JAB, hace hincapié en la importancia de estas coaliciones, donde cada intervención genera un doble impacto, tanto en los vecinos y su entorno, como en los mismos voluntarios. “Más que la mano de obra necesaria para realizar los proyectos, lo realmente trascendental es la posibilidad de concientizar a las personas, cambiando su modo de ver y entender la realidad que se vive en estas comunidades. Así, las alianzas nos permiten desarrollar los sueños y proyectos de los vecinos y colaborar en la construcción de un país más humano, donde nos entendamos de otra forma”.

En completa sintonía con la necesidad de cambiar la forma de entender la realidad, se encontraban los alumnos de intercambio. Así por ejemplo, Marcos García, quien cursa su último año de Psicología en la Universidad Autónoma de México – UNAM – manifiesta la importancia de conocer esta realidad de manera empírica. “En estas experiencias es donde uno verdaderamente aprende sobre los distintos panoramas que se viven en la sociedad. De qué sirve la academia y las teorías si no reflejan verdaderamente lo que es la realidad. Venir aquí y compartir con la gente se aleja mucho de la literatura. ¿Qué puedes saber sobre lo que realmente siente y vive el otro, si no te das el tiempo de escucharlo y ponerte en sus zapatos?”

Hacia el mismo punto se dirigen las reflexiones de otra de las voluntarias. Mariana Infante, estudiante de Publicidad de la misma casa de estudios en México y quien realiza por primera vez un voluntariado, luce un tanto cansada, pero rápidamente toma aire para afirmar: “gracias a esta experiencia he podido ser testigo de la gran diferencia que hay entre lo que a uno le cuentan y lo que realmente es, una vez que vives la experiencia y compartes con la gente que a diario debe hacerle frente a complicadas situaciones”. Es por esto que, a pesar de lo arduo de las tareas, se va con la convicción de que este es un trabajo necesario, por lo que ya decidió hacer lo mismo cuando regrese a su país.